Ante todo, desearon unas felices fiestas y un próspero año nuevo desde el equipo de Brands in Beta.

Dejamos atrás un 2016 repleto de novedades que consolidaron los cimientos tecnológicos con propuestas que rozan la perfección en sus respectivas gamas. Bajo este panorama se antoja realmente complicado predecir que nos depara este nuevo año. Sin embargo, si atinamos la vista podemos observar las tenues pinceladas que diferentes noticias nos han dibujado sobre el plano de la Convergencia.

Esta palabra nos empezó a rondar allá por el año 2011 con las promesas de Canonical sobre el desarrollo de un Ubuntu para Smartphones. Una de estas promesas afirmaba que con este nuevo SO se podría utilizar un Smartphone como un PC convencional al conectarlo a un monitor externo. A este nuevo planteamiento de Smartphone como PC se le llamó Convergencia Móvil ya que fusionaba dos productos en uno sólo.

Este puñetazo sobre la mesa hizo tambalear la idea del Smartphone como tal, sin embargo, el desarrollo de Canonical sufrió una sucesión de retrasos que postergó la idea al limbo intangible. O eso creíamos hasta que, a mediados de 2015, Microsoft enseñó al mundo como funcionaba Continuum, su visión particular de Convergencia móvil a través de los Smartphones con W10 Mobile. Este hecho fue el primer intento serio y funcional de convergencia móvil para el gran público, un público que por diferentes motivos no apoyó, relegando así a Continuum a casi la intranscendencia.

A partir de este momento, la rumorología apuntaba que Google sería la próxima interesada en este concepto Convergente con el proyecto “Andrómeda”. Éste consistiría en fusionar Android con Chrome OS y lograr una plataforma de software común para dispositivos tanto de escritorio como móviles. Estos avances quedaron patentes con la posibilidad de instalar apps de Android desde los portátiles con ChromeOS así como la capacidad de multiventana presente en la reciente versión de Android 7.0 Nougat. Tampoco hay que olvidar los rumores sobre un Samsung Galaxy S8 portando un Android con capacidades convergentes.

Más vaga es la rumorología acerca de los planes que Apple tiene bajo el paraguas de la convergencia. Pero todos apuntan a la misma dirección ¿Un IOS más maduro como futuro para los Macbook?, ¿Un MacOS funcionando sobre procesadores ARM de Smartphone? Mucha incertidumbre, como todo lo que orbita en torno a Apple, pero cuando el agua suena

Con este trasfondo es relativamente seguro predecir que el 2017 será el año de la consolidación de la Convergencia en nuestros Smartphones. Los fabricantes han alcanzado la excelencia en la fabricación de productos cada vez más completos y cómodos, así que para ofrecer motivos de compra más interesantes que procesadores más potentes deben optar por dotar de funcionalidades como es la convergencia. Si todo esto llega a buen puerto sólo depende de ellos.